Biotecnología que potencia la fertilización edáfica NPK.
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Nuestros fertilizantes granulados Terramía actúan en la rizósfera, la zona del suelo en contacto directo con la raíz de la planta. La Tecnología Trilev® potencia tres procesos clave: primero, mejora la nutrición del suelo al activar la microbiota benéfica; segundo, optimiza la absorción de nutrientes por las plantas al solubilizar elementos fijados en el complejo del suelo; y tercero, gracias a su formulación de liberación gradual, los micronutrientes para las plantas quedan disponibles durante todo el ciclo, evitando picos y deficiencias.
▪︎ Mayor eficiencia del NPK: convierte su fertilizante NPK en una herramienta más rentable al reducir pérdidas por lixiviación y fijación.
▪︎ Liberación gradual: fertilizante de lenta liberación granulado que mantiene la disponibilidad de nutrientes durante todo el ciclo.
▪︎ Aporte de microelementos: incluye microelementos para las plantas esenciales que la fertilización química básica no contempla.
▪︎ Mejor asimilación: mejora la asimilación de nutrientes en las plantas y reduce el desperdicio.
▪︎ Compatible con su plan agronómico: se integra al esquema NPK existente sin reemplazarlo.
Sí, son totalmente compatibles y, de hecho, es una de las prácticas más recomendadas para la transición hacia una agricultura más eficiente. Nuestros edáficos están diseñados para potenciar la solubilidad y evitar la fijación de los elementos NPK en el suelo; al combinarlos, aseguras que el fertilizante químico no se pierda por lavado o bloqueo, garantizando que cada gramo aplicado llegue realmente a la raíz y se convierta en productividad.
En regiones con precipitaciones intensas, los fertilizantes convencionales se lavan rápidamente (lixiviación). Los biofertilizantes edáficos de Terramía están diseñados con una mayor estabilidad en el perfil del suelo. Gracias a la tecnología TRILEV, los nutrientes se retienen mejor en el complejo del suelo y se liberan de forma que la planta pueda aprovecharlos gradualmente, minimizando las pérdidas económicas y ambientales por lavado.
Nuestra línea edáfica está formulada para crear un entorno propicio para el crecimiento radicular desde el primer contacto. Al mejorar la disponibilidad de nutrientes clave en la zona de la rizósfera y reducir la toxicidad por exceso de sales, la tecnología TRILEV estimula la formación de una arquitectura radicular más profunda y ramificada, lo que le permite a la planta explorar más suelo y absorber agua y nutrientes de manera más eficiente.
La fertilización edáfica es la aplicación de fertilizantes directamente al suelo para que los nutrientes sean absorbidos por la raíz de la planta. A diferencia de la aplicación foliar, la edáfica busca nutrir a través del sistema radicular, generando una disponibilidad sostenida de nutrientes durante todo el ciclo del cultivo.
Un fertilizante edáfico es un producto formulado para aplicarse directamente al suelo, generalmente en forma de granulado o líquido. Su función es aportar los nutrientes que la planta absorbe por la raíz. Los fertilizantes edáficos de Terramía suman a esto la Tecnología Trilev®, que activa la química del suelo y mejora la eficiencia del NPK convencional.
La fertilización edáfica se aplica al suelo y la planta absorbe los nutrientes por la raíz, generando un efecto sostenido en el tiempo. La fertilización foliar se aplica sobre las hojas y permite una absorción rápida vía estomas, ideal para corregir deficiencias puntuales. Ambas son complementarias: la edáfica nutre de manera continua, la foliar refuerza en momentos críticos.
Un fertilizante químico aporta nutrientes en forma de sales solubles de origen sintético, listas para asimilación rápida. Un fertilizante orgánico aporta nutrientes derivados de materia orgánica y procesos biológicos, con liberación más gradual y aportes adicionales al suelo (materia orgánica, microbiota). Los biofertilizantes edáficos Terramía combinan lo mejor de ambos mundos: complementan el fertilizante químico mejorando su eficiencia, sumando microelementos y activando la vida del suelo.
La lixiviación de nutrientes ocurre cuando el agua de lluvia o riego arrastra los nutrientes solubles del suelo hacia capas más profundas, fuera del alcance de la raíz. Es una de las principales causas de pérdida económica en la fertilización tradicional. Los fertilizantes de liberación gradual y los bioestimulantes Terramía minimizan esta pérdida al retener mejor los nutrientes en el complejo del suelo.
La aplicación de fertilizantes al suelo debe hacerse en la zona de raíces activas, idealmente acompañada de humedad (lluvia o riego) para favorecer la solubilización y absorción. La profundidad, la dosis y la frecuencia dependen del cultivo, el tipo de suelo y la etapa fenológica. Consulte la ficha técnica del producto o solicite asesoría agronómica para definir el esquema óptimo.
Los micronutrientes (hierro, zinc, manganeso, boro, cobre, molibdeno, cloro) son elementos que la planta requiere en pequeñas cantidades pero que son críticos para procesos fisiológicos clave. Su deficiencia limita el rendimiento incluso cuando los macronutrientes están bien suplidos. Los biofertilizantes edáficos Terramía aportan micronutrientes en las plantas de forma balanceada y de liberación gradual.